¿Cómo transmitir amor a nuestros hijos?
Los niños son seres emocionales que se comunican en el nivel de las emociones, es decir, como se siente un niño y cuál es su estado de ánimo con sólo observarlo.
“Del mismo modo, los niños tienen una extraña habilidad para reconocer nuestros sentimientos, por la manera en que nos comportamos” Habilidad que se pierde al llegar a la edad adulta. Entonces debemos actuar mostrándoles que así es, que sepan que los amamos.
“Hijitos míos, no amemos de palabra o de lengua, sino de hecho y de verdad” 1° Juan 3:18
Muchos autores coinciden que el transmitir amor a un niño, se puede clasificar en cuatro áreas generales: 1. La mirada directa 2. El contacto físico 3. La atención concentrada 4. La disciplina amorosa
1. La mirada directa:
¿Qué es la mirada directa? Consiste en mirar directamente a los ojos de otra persona. Cuando más los padres hacen miradas directas a sus hijos, es un recurso para expresar su amor, “tanto más los niños son alimentados en amor, tanto más llenos sus tanques emocionales”
Desafortunadamente los padres, sin darse cuenta de ello pueden utilizar la mirada directa para transmitir otros mensajes a sus hijos. Por ej: dirigir una mirada directa a su hijo cuando éste activa muy bien y lo enorgullece; el niño lo interpretará como un amor condicional, éste recibirá un mensaje indebido y no s e sentirá genuinamente o incondicionalmente amado. Otro error, es que demos una mirada directa para regañarlos o criticarlos, esta manera de usar la mirada directa en el sentido negativo, puede dar resultados buenos cuando el niño es muy pequeño. Otra costumbre aún peor es que los padres pueden caer en el evitar la mirada directa a modo de castigo, esto es muy cruel, es más doloroso que el castigo corporal.
Nunca es demasiado temprano:
Los ojos de un niño, empiezan a enfocarse en las cosas alrededor de las dos o tres semanas después de su nacimiento. Una de las primeras imágenes que captan la atención de una criatura es la cara humana; pero en particular dicaha atención se concentra en los ojos.
Después de las 6 u 8 semanas de vida, notaremos que sus ojos siempre están moviéndose y parece que buscan algo. ¿Saben lo que están buscando? Están tratando de encontrar otro par de ojos. Tan pronto, como a los dos meses estos ojos, se bloquean sobre otros. Ya se está alimentando el niño emocionalmente, incluso a esta edad tan temprana su tanque emocional necesitan llenarse.
La mayoría de las investigaciones afirman que la personalidad básica, su modo de pensar, su manera de hablar, y otros rasgos críticos y están bien establecidos a la edad de 5 años
2. El contacto físico:
Pareciera que la forma más obvia de transmitir nuestro amor a un niño es mediante al contacto físico. Sorprendentemente, los estudios demuestran que la mayoría de los padres sólo tocan a sus hijos cuando es estrictamente necesario; por ej. Para ayudarles a vestirse, o a desnudarse o a entrar a un medio de transporte. Cuando uno observa de cerca cómo se comportan los padres con sus hijos, se da cuenta que muchos tratan de tener el mínimo contacto físico con ellos. Es como si estos padres tuvieran la idea de que sus hijos son muñecos mecánicos que andan y lo que quieren conseguir e3s que caminen y se comporten con la menor ayuda posible
El contacto físico no se refiere a estar abrazado o besando siempre, sino que tratar de hacer cosas mucho más sencillas, como tocar a un niño en el hombro, hacerle cosquillitas (al paso) o revolverle el pelo como jugando, golpear suavemente la espalda como acariciando
Las investigaciones muestran que las niñas menores de 12 meses reciben cinco veces más afecto físico, que los bebés varones de la misma edad. Esta es una de las razones por las cuales los varones (desde los 3 años hasta la adolescencia) tienen más problemas que las niñas.
Hay momentos en los cuales ellos han sido heridos (fisicamente3 o emocionalmente) o están cansados llegando del colegio o cuando se encuentran enfermos, o cuando les ha sucedido algo triste. Son los momentos que más necesitan y debemos estar alertas cuando esto sucede
3. La atención concentrada
La mirada directa y el contacto físico, muy pocas veces exigen un sacrificio real por parte de sus padres. Sin embargo, la atención concentrada requiere tiempo, y a veces mucho. La atención concentrada consiste en darle a un niño nuestra plena y entera atención de tal manera que sienta sin lugar a dudas que es amado por completo. Que tiene el valor suficiente por si mismo para justificar el desvelo sin distracción de sus padres, el aprecio hacia ellos y el interés que se merecen. Resumiendo, la atención concentrada, hace que un niño se sienta que es la persona más importante del mundo para sus padres
¿Por qué es tan difícil dar atención concentrada? Porque para hacerlo se necesita “tiempo”. Hay que establecer prioridades, en las tuyas… ¿dónde encaja tu hijo?
4. La disciplina amorosa
Primero que nada, en el terreno de la educación de los niños, la disciplina propiamente tal, es la preparación de la mente y del carácter de un hijo, con objeto de capacitarle para que llegue a ser un miembro de la sociedad constructivo y con dominio propio. Este tipo de disciplina, implica la preparación de todo tipo de comunicación por medio del ejemplo:
-Establecimiento de pautas,- Instrucción verbal,- Instrucción escrita,- Peticiones orales y asimismo escritas,- De la enseñanza, -Y del poder proveer experiencias instructivas y divertidas.
Si, el castigo se encuentra en la lista, pero sólo una de las maneras de disciplinar, es el factor más primitivo y negativo. Desgraciadamente hay que utilizarlo a veces, pero “hay que aprender la manera de hacerlo”
Sólo existen tres versículos en la Biblia que hablan del castigo físico:
Proverbios 23:13
Proverbios 29:15
Proverbios 14:24
Pero hay cientos de versículos que hablan del amor, la compasión, la sensibilidad de la comprensión, el perdón, de la crianza, de la guía y de la bondad. El niño tiene derecho a estas expresiones de amor
Salmo 23: ¡Tu vara y tu callado me infundirán aliento! La vara del pastor era usada casi exclusivamente para guiar a las ovejas, no para golpearlas. El pastor dirigía cariñosamente sus ovejas y en especial a los corderos, sosteniendo sencillamente la vara para impedirlos que fueran en la dirección equivocada, y luego guiándolas suavemente (con el callado) hacia lo correcto.
Lo Primero es Primero…, “Practicar el amor incondicional, y luego la disciplina”
La disciplina amorosa. Para entender cómo tratar el mal comportamiento de un niño, hay que entender primero la manera irracional con que piensan. Mientras más pequeño es un niño, menos madurez tiene, él desesperadamente necesita amor, pero “no trata de merecerlo ni ganarlo; no nace con esa capacidad”
Antes de enfrentar el mal comportamiento de un hijo, debemos asegurarnos que sus necesidades emocionales y afectivas estén satisfechas, asegurarnos de que no existe un problema físico… ¿tiene hambre mi hijo?¿ Está cansado ¿tiene algún dolor? ¿Por qué se comporta de esa forma? Eso no significa que el mal comportamiento se deba tolerar, pero primero tenemos que ocuparnos de atacar la causa
La ocasión en que resulta más destructivo en castigar a un niño por portarse mal, es cuando éste, se siente realmente apenado y arrepentido por lo que ha hecho. La palabra clave es “auténticamente”. Aquí el castigo corporal sería un error
Próximamente nos avocaremos exclusivamente a la correcta disciplina de los hijos…, mientras tanto reflexionemos en el siguiente versículo que Dios ha dejado en su Palabra para nuestra meditación y obediencia:
“Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación en el Señor” Efesios 6:4
Mis apuntes personales
Alicia

esto es real mente constructivo porque muchas beses no sabemos estimular a nuestros hijo